CLAQUETA BLANCA PRESENTA TRES CANDIDATURAS A LOS PREMIOS GOYA 2027

Montecarlo 67”, “El lado más bestia de la vida” y “Tristes tigres” dan un nuevo paso en su recorrido y optan a formar parte de la próxima edición de los Premios Goya.

En Claqueta Blanca seguimos dando pasos y llevando nuestras historias cada vez más lejos.

Este año presentamos candidatura a los Premios Goya 2027 con tres cortometrajes que representan muy bien nuestra manera de entender el cine: Montecarlo 67, El lado más bestia de la vida y Tristes tigres.

Tres películas diferentes, tres miradas y tres caminos que comparten algo fundamental: las ganas de contar historias que conecten con el público y de seguir dando espacio al cortometraje dentro de la industria audiovisual.

Montecarlo 67, dirigido por Rubén Guindo, llega a esta candidatura después de una trayectoria excepcional en festivales y de convertirse en el cortometraje más premiado de la historia de los Premios Fugaz, con ocho galardones en su última edición.

Por su parte, El lado más bestia de la vida, dirigido por José Antonio Campos, continúa también su recorrido por festivales después de una producción que apuesta por una mirada propia y una forma de entender el cortometraje desde la cercanía y la personalidad.

Completa esta candidatura Tristes tigres, dirigido por Adán Pichardo, un proyecto de fuerte componente social que ha conseguido una trayectoria especialmente destacada. El cortometraje ha superado las 100 selecciones y los 30 premios y cuenta, entre otros reconocimientos, con el Colón de Plata al Mejor Cortometraje en el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva.

Llegar hasta aquí no es solo una cuestión de premios o selecciones. Detrás de cada candidatura hay equipos, meses de trabajo, rodajes, festivales, encuentros y muchas personas que han creído en cada historia.

Para Claqueta Blanca, presentar estas tres candidaturas supone continuar construyendo un camino basado en el apoyo al talento, la producción independiente y la defensa del cortometraje como una forma de expresión con identidad propia.

Ahora toca cruzar los dedos y seguir haciendo lo que más nos gusta: contar historias y llevarlas cada vez un poco más lejos.