María, madre soltera de un hijo de 8 años, está atrapada en una relación con Carlos, a quien considera su padrastro. En realidad, él ejerce una violencia creciente contra ella. El niño (Carlitos) descubre la realidad: sabe que su madre sufre maltrato y, aunque siente miedo, decide ayudarla. La historia se narra desde su perspectiva, resaltando cómo la infancia puede absorber y sufrir las tensiones del entorno familiar.