Violeta, una chica joven y positiva, se presenta, casi de repente, en la casa de su tía Valentina, que vive en Mijares (Ávila) localidad próxima a Madrid. Tras la alegría inicial, la tía Valentina presiente que algo no va bien. Para confirmar sus sospechas pide ayuda a su amigo Manu, un friki de la informática. A partir de este momento, los acontecimientos se desarrollarán de manera inesperada.